Abuelita creía haber estado cuidando de 3 gatos, pero su nieto notó algo raro en uno de ellos

Un joven visitando a su abuela se encontró con la sorpresa que una sus mascotas no era el lindo gatito que ella siempre contaba que era.

Cuando Eric Hertlein fue a visitar a su abuela en Kansas hace poco, sabía que encontraría varios gatos callejeros en el porche, ya que ella les permitía quedarse ahí. Pero esta vez había un gato que no era como los demás. De hecho, no era un gato.

Sin darse cuenta, la abuela de Eric había estado cuidando de una pequeña zarigüeya todo el rato.

“Ella me aseguró que era uno de sus gatos,” dijo el nieto. ” Yo le dije que no era lo que ella pensaba.” La amable mujer lo había llamado Tete, y aunque quedó impresionada al saber la verdad, luego no le dio mucha importancia.

“No me ha causado ninguna molestia, así que me parece bien que se quede,” afirmó.

Eric también descubrió que Tete llevaba durmiendo en la puerta de su abuela desde que era una cría, ya que podría ser huérfano. Cualesquiera que fueran las circunstancias que llevaron a Tete a ocupar la cómoda y calentita cama para gatos en la que ahora duerme, parece una relación que beneficia a todas las partes.

La abuela que reside en Kansas permite que los gatos callejeros duerman en su porche, el cual explica porque uno de los pequeños gatitos no era lo que pensaba.

Uno de sus peludos, al que llama Tete, no se parecía en nada a los otros gatos. De hecho, Tete no era un gato… Es una zarigüeya y la abuela no tenía ni idea

“Ella me aseguró que era uno de sus gatos… Me pasé riendo unos buenos 5 minutos,” dijo Eric. “No entendía por qué me reía, hasta que le señalé la nariz puntiaguda y la cola fina. No se había dado cuenta de que no era un gato”.

Fuente: boredpanda.es