Es el Tony Stark de la vida real; construyó su propio traje de Iron Man que puede volar

¿A quién no le gustaría ser como Tony Stark? Millonario, inteligente, dueño de una compañía internacionalmente famosa, con amigos superpoderosos y una bodega llena de armaduras de avanzada tecnología.

Bueno, lo más cercano a este personaje de Marvel es el ingeniero Richard Browning. Aunque no se ha enfrentado a supervillanos ni tiene el número de Steve Rogers en su teléfono celular, sí es dueño de una empresa y creó un traje que le permite despegar los pies del suelo y volar durante algunos minutos.

Este inventor del Reino Unido ya había anteriormente diseñado un traje equipado con micro-turbinas ajustadas a los brazos que lo elevaban por los aires. Inspirado en los propulsores “arc” de Iron Man, Richard construyó un dispositivo volador que tenía un poder de 800 caballos de fuerza y que tuvo un costo de aproximadamente 50,000 dólares.

Pero eso fue solamente el inicio. Ahora su traje ha mejorado bastante y el pasado miércoles hizo una presentación de su nuevo diseño por las calles de Londres.

Este traje ahora solo necesita 5 motores que alcanzan un poder de 1050 caballos de fuerza. Con un peso de 27 kilogramos, el equipo se ajusta a los brazos y espalda del piloto.

La nueva creación del experto ingeniero Browning permite elevarse hasta 3.6 metros sobre el suelo y desplazarse a una velocidad de 51 km/h hasta por 10 minutos. No está nada mal, y esa velocidad puso a este traje en el libro Guinnes de récords mundiales.

El objetivo principal del genio inventor también tiene un poco que ver con labores heroicas al estilo de Tony Stark, pues según Richard su intención al crear el traje fue usarlo como un instrumento personal para rescates y posiblemente con utilidad militar.

Pero después de todas las buenas noticias ahora viene la parte que duele en el bolsillo. Aunque estos trajes ya están a la venta en Londres, su precio es nada menos que de 445,000 dólares. Parece que sí hay que tener un poco de la riqueza de Tony Stark para adquirirlo.

El precio incluye un curso de tres días en los que al inicio se usan dispositivos de realidad virtual para enseñar a manejar los controles del traje y después puedes usar tu nuevo traje volador con toda seguridad.

Sin duda que es algo que todo mundo va a querer aunque no necesiten rescatar a nadie. Sin embargo, por su elevado precio, posiblemente habrá quienes intenten hacer sus propias versiones más económicas… pero eso sí, no estamos seguros de que funcionen tan bien.